15/09/2006
Conflicto de los trabajadores de la sede de Uribiru 950 de la UBA por seguridad y condiciones adecuadas de trabajo. Importante avance.
Escribe Marcos Britos, Delegado General del Rectorado UBA.
Crónica apurada sobre tres semanas de retención de tareas en el edificio de Uriburu 950 de la UBA

Aumentar Disminuir Reestablecer

Triunfo es una palabra un poco ampulosa para señalar que comenzaron a ser implementadas las mejoras reclamadas en las condiciones de seguridad e higiene laboral en el edificio donde desempeñan sus tareas unos 250 trabajadores de diversas funciones (entre los cuales contamos a investigadores y docentes), y al que concurren varios miles de estudiantes. Pero triunfo era la sensación que dejaba la Asamblea después del cierre con aplausos.

La retención de servicios la llevaron adelante aproximadamente el 80% de quienes desempeñan sus tareas en Uriburu 950 desde el 28 del mes pasado hasta el día de hoy, viernes 15 de Septiembre. El lunes se reinician las actividades a partir de haber resuelto, balanceado el último informe de logros y temas pendientes, SUSPENDER LAS MEDIDAS DE FUERZA Y REALIZAR UNA NUEVA ASAMBLEA EL PROXIMO VIERNES 23 PARA EVALUAR COMO SE VAN LLEVANDO ADELANTE LAS TAREAS PROGRAMADAS PARA PONER EN CONDICIONES AL EDIFICIO. En la tarde de hoy se resolvió un punto que quedaba pendiente y que condicionaba la suspención de la medida: un cronograma de horarios de emergencia durante las refacciones que llevarán entre 50 y 60 días.

La Asamblea de trabajadores/as (de intendencia, docentes, administrativos, investigadores y otros), con mayoritaria presencia de trabajadoras, se realizó todos los días a las 11.00 hs para ir evaluando la situación de los reclamos y las negociaciones. Concurrían normalmente entre 70 y 80 personas (alternadamente muchas veces). Algunos/as paraban aunque no iban a la Asamblea. Paraban por respeto a la Asamblea. La de hoy fue la mas grande (mas de 100) y la más emotiva y alegre. Votación por unanimidad en las definiciones sobre las medidas a seguir. Aplausos, saludos y abrazos.

Pero el conflicto no empezó hace sólo tres semanas. Un año y medio antes habían comenzado los reclamos como parte de la lucha encarada para eliminar del Rectorado de la UBA el maltrato laboral y la prepotencia de las autoridades. Hasta que a fines de Junio de este año se lanzó un ultimatum firmado por 70 personas.

El 28 de agosto se agotó la paciencia cuando un ascensor quedó rebotando en el subsuelo. Se había borrado su memoria por uno de los cortes de tensión y el motor siguió girando loco arriba. Resultado: fuerte humareda porque se le quemó (obvio) el motor, bomberos, evacuación del último piso. Si el ascensor hubiera quedado rebotando arriba con alguien adentro lo hubieran sacado asfixiado. Pero antes habían sacado, mes tras mes, decenas de personas de los ascensores detenidos entre pisos. Algunos/as con ataques de claustrofobia después de que los bomberos pidieron que para sacar gente de los ascensores, por las dudas, los llamaran a ellos. "Si el ascensor arranca mientras estás sacando a la persona...te comés un garrón de aquellos". Claro, eso es posible porque hay ascensores que han arrancado con las puertas abiertas. El apuro lo puede todo.

La paciencia de algunos investigadores estaba redactada en catorce notas de pedido de atención. A otros se les acabó el día en que operando a un inocente conejo para evaluar los resultados de sus experimentos...el pobre conejo murió asfixiado por un corte de luz que detuvo el respirador artificial. Y claro...dicen que algunos de ellos (de los investigadores) se querían tirar por la ventana.

En una de las entrevistas con funcionarios nos enteramos que un informe presentado hacía doce años ya advertía que el edificio podía entrar en colapso a la brevedad si no se procedía a ciertas modificaciones. Se la bancó doce años el pobre sin que nadie, pero nadie nadie, hiciera algo.

Las entrevistas fueron casi diarias con diversos funcionarios de la UBA (Decanos de Cs. Sociales y Medicina, Secretaria de Hacienda de Rectorado), sectores de dirección intermedia, profesionales intervinientes en la evaluación de las condiciones del edificio, etc.... La presencia del Vicerrector Franco y su Secretaria de Hacienda en una recorrida por el edificio a poco de iniciado el conflicto, señala la importancia que el mismo tuvo desde su inicio. Nobleza obliga: a ninguno se les ocurrió decir que levantáramos la medida. Tal vez los compañeros/as que la Asamblea votaba para que nos acompañaran a las reuniones eran lo suficientemente enfáticos como para que las cosas quedaran claras de una.

Dos veces nos fuimos con mas de sesenta compañeros y compañeras hasta las oficinas centrales del Rectorado (en Viamonte al 400). En una reunión del Consejo Superior logramos por primera vez que sus integrantes votaran a favor de dar la palabra al representante de la Comisión Interna del Rectorado (que ya había hablado en otras oportunidades... pero sin permiso) para explicar qué estaba sucediendo allí y presentara el reclamo. En la sergunda vez fuimos con menos paciencia y recorrimos todo el edificio con bombos, sirenas, redoblantes, palmas y advertencias.

Un importante grupo (siempre de mayoría femenina) contuvo permanentemente al público en general y a los estudiantes que concurrían a realizar sus trámites explicandoles a cada uno, en la única puerta de entrada que la Asamblea permitió habilitar, la situación del edificio entregando un volante con un texto explicativo votado en la Asamblea.

El Taller de Estudios Laborales realizó un detallado informe sobre la situación del edificio que servirá para la presentación de denuncias en todos los organismos de control y para un pedido de investigación judicial para que se identifique y sanciones a los responsables de que las condiciones de seguridad e higiene de dicho edificio haya llegado al colapso.

Desde la sede de la FUBA, ubicada en el mismo edificio, llegaban aportes logísticos (papel, imprenta, marcadores, cintas de pegar) y la presencia de sus directivos presentando su solidaridad en la Asamblea. En la puerta los carteles se renovaban día a día (siempre hubo algún incordioso que los quitaba) y al final la entrada y la planta baja estaba totalmente empapelada y encintada con cintas rojiblancas de "peligro".

Llegaron solidaridades de muchas partes, representante sindicales de gremios en lucha, agrupamientos sindicales. El Instituto Gino Germani (Fac. de Cs. Sociales) aportó la solidaridad de sus relaciones internacionales. Sus integrantes lograron concretar una importante actividad de difusión, formación y acción en la entrada del edificio a lo largo de toda una tarde y concretaron a su vez su propia asamblea para evaluar la situación y definir las actividades propias del sector.

Previamente se realizó una charla, ilustrada con ejemplos, sobre Seguridad e Higiene laboral a cargo de uno de los ingenieros del TEL. También ilustraron con ejemplos de sus condiciones y sus luchas delegados del subte, portuarios, de aerolíneas y mensajeros en moto. Hubo siempre presencia de compañeros/as del Hospital de Clínicas, de Medicina, de otros edificios del Rectorado, Facultades de Arquitectura y Sociales, del Colegio Carlos Pellegrini, y del Instituto de Tisioneumonología.

El personal médico, investigadores y técnicos de los laboratorios del Departamento de Medicina mantuvieron firmes la medida durante las tres semanas lo que llevó a poner en jaque la cursada de la materia obligando a las autoridades a actuar como nunca lo habían hecho en décadas. El personal de UBA XXI (educacion a distancia) obligó a postergar los exámenes de varios miles de estudiantes del programa. La parálisis de la Dirección de Becas fue total, y las autoridades debían explicar a los estudiantes, becados por sus precarias condiciones sociales, que las becas no se liquidaban porque en las dependencias donde se hacía el trabajo la temperatura era de 6º C porque metrogas no habilitaba la red por las posibles pérdidas y además los cortes de luz quemaban las computadoras y borraban sus datos. Lo mismo en el Departamento de Pasantías o en la Maestría de Salud Pública. En la Dirección de Títulos pese a un sector carnero histórico y fuerte (un carneraje de montaña), se logró que las autoridades tuvieran que explicarle a los graduados que su título tenía precarizada la entrega.

En el medio apareció un Plan de Lucha del conjunto del gremio (por una platita que nos debían) que, vía decretazo la Comision Directiva de nuestro sindicato APUBA, convocó a parar sin concurrencia, buscando garantizar un par de fin de semanas largos. Pero en Uriburu el paro se hizo con presencia del sector mas activo. Tenemos que reconocer que hubo carneros (debidamente escrachados): no pararon un sólo día en las oficinas de la Dirección de Orientación al Estudiante y un buen número de la Dirección de Títulos. Al final nos aflojó una Secretaria de Patología. Especialmente penosa fue la actitud de Directoras y Directora General de Títulos: con sus estufas de cuarzo reventando las líneas mientras el resto del personal trabajaba con gorros y bufandas de lana, daban muestras de su real preocupación por la situación de precariedad e inseguridad de estudiantes y trabajadores/as.

Para la Asamblea de hoy grupos de compañeros recorrieron las facultades cercanas y el Hospital de Clínicas informando al personal de su realización y llamándolos a luchar contra las precarias condiciones de higiene y seguridad en los trabajos mediante una declaración leída y votada en la Asamblea que nos imprimió la FUBA (va en el adjunto). A la tarde, con la bandera amarilla y letras rojas de los investigadores del Gino Germani, algunos pocos/as (fuerza reconocer que estábamos un poco cansados) nos fuimos a la marcha contra el Proyecto de Ley de Educación.

Al mismo tiempo hay un par de conflictos en puerta en otras dos dependencias del Rectorado. Esperemos que las autoridades estén un poco mas atentas a resolver los problemas antes de que se agote la paciencia de los dependientes.

La presencia de la Comisión Directiva de APUBA se verificó en tres Asambleas y acompañaron a la representación de la Asamblea a las entrevistas con el Decano de Medicina y la Secretaria de Hacienda del Rectorado en dos oportunidades. El Secretario General de APUBA habló del tema en una reunión del Consejo Superior. Los delegados de APUBA de la Facultad de Sociales no vinieron nunca. Los de Medicina asistieron en dos oportunidades y a una reunión. Los responsables de Seguridad e Higiene de APUBA se hicieron presentes en dos oportunidades. La utilidad del sindicato en manos de la actual C. Directiva salta a la vista.

La presencia de los responsables del Servicio de Seguridad e Higiene de la UBA no se verificó en ninguna de las Asambleas. Para hacer justicia digamos que realizaron un informe (de una carilla y media) en el cual recomiendan clausurar… el anfiteatro (!), por sus pésimas condiciones y los peligros que entrañaba usarlo.

La presencia de compañeros y compañeras chupando frío en la puerta y la planta baja mandó a varios a la cama con la garganta perforada.

La fuerza del conflicto estuvo asentada en la Asamblea, entendida como un centro de elaboración colectivo: muchas opiniones, muchos cerebros pensando, mucha información procesada entre muchas personas. Y paciencia, gran paciencia y atención ante todas las opiniones. Hubo una preocupación permanente de la Comisión Interna (de Delegados): que la Asamblea diaria no fuera para bajar línea buscando imponer posiciones por la vehemencia y la oratoria fácil, sino que fuera una asamblea para pensar. Pensar entre todos la mejor forma de actuar, la que mas y mejor nos fortaleciera a todos/as.

Y salió bien.

Pero por las dudas, el viernes que viene (22 de Septiembre) a las 11.00 hs nos damos una vuelta por la planta baja para saber si las cosas van como tienen que ir.

Un abrazo a todos/as.
Buenos Aires, 15 de septiembre de 2006.